¿Hay magia en el barro?


Que la alfarería es una de las artesanías más ligadas a nuestra memoria cultural no hace falta decirlo, en cualquier casa podemos encontrar una pieza de barro, refractario o no, relacionado con nuestra gastronomía o con la decoración en nuestras casas. Las piezas de barro siempre están ahí, han ido evolucionando de estilo o de técnica, pero mantienen la esencia de lo natural, de lo orgánico y en esta ocasión os vamos a descubrir a un artista que ha dedicado su vida entera al barro y cuyas piezas os van a sorprender.



Agua, barro y manos se funden en formas que rompen  con lo esperado. Antonio Naharro  Flores es  una forma de entender el mundo de alfarería. Premio Nacional de Alfarería muestra en sus piezas  su propio lenguaje. Cántaros, ollas, lecheras o botijos se conviertes en  siluetas  que juegan con brillos y texturas inesperadas, ver en qué se convierte un pedazo de barro en sus manos es pura magia.


Extremeño de nacimiento y riojano  por amor. Su taller en Navarrete es un reclamo para los que creen que el trabajo cotidiano  es  la mejor manera de reactivar la creatividad.  Por eso, su torno  sigue siendo un referente de la Alfarería Tradicional, con la recuperación de piezas del País Vasco, Navarra y la Rioja.

Cada pieza es una apuesta por ese diseño que no  tiene edad porque  ya nace como un clásico. Lo rural se vuelve eterno de la mano de una persona que ha hecho de su trabajo cotidiano  una manera de entender la tierra.

Ahora puedes encontrarlas en nuestro centro de jardinería y decorar con ellas diferentes espacios. la fuerza de su presencia las hace perfectas para crear un bodegón a modo de colección sobre un aparador en un porche o en un recibidor. Su diseño es completamente camaleónico, verás que funcionan perfectamente en un espacio minimalista, moderno o tradicional y de campo.

Comentarios