Más vale prevenir... si hay un cachorro en casa

Cuando incorporamos a nuestras vidas a un cachorrito de perro hay que estar preparado y sobretodo informado de lo que esto supone. La educación de nuestro nuevo miembro de la familia es fundamental desde que son pequeño para prevenir posibles problemas de comportamiento en un futuro.

Lo primero que hay que tener claro es quien manda, el cachorro obedece a comportamientos de animales de manada y por lo tanto asumirá su rol si se lo dejamos claro. Su dueño ha de ser el que imponga los gestos que implican que es el jefe de dicha manada con diferentes pautas muy sencillas:

Su sitio en casa.


Nada más llegar a la casa, el cachorro ha de saber que cuenta con un sitio para dormir y que es suyo, pero también ha de saber que hay espacios vetados para él. Lo mejor es dejarle en una habitación que no sea de paso para dormir y por la noche cerrarle la puerta para que no se mueva a su libre antojo... aunque los primeros días, si es muy pequeño podemos hacer alguna concesión si ves que se angustia demasiado, pero si claudicas y le dejas dormir en tu habitación, no te engañes, te costará hacerle entender que ése no es su territorio. Esto no implica que no puedas estar con todos en el salón o en cualquier otra habitación y disfrutar de su compañía, es simplemente dejarle claro que habrá cosas que pueda hacer y otras que no.

A la mesa.
Las comidas: según el tamaño y edad que tenga, será el veterinario quien indique cuánto y cuantas veces ha de comer. lo que nos interesa es tener claro que debe comer después que nosotros y en ningún caso, darle comida mientras estamos en la mesa. Este gesto hace que tenga claro a quién ha de obedecer. Si por tus ocupaciones no puedes esperar a darle después de tu comida, hazlo de manera que no vea que tú comes después. Y cuando le des sus ración, déjale tranquilo unos diez minutos para que coma, lo que deje, se lo retiras y no vuelves a darle hasta que le toque de nuevo.


¿Periódico sí o periódico no?
Lo más cómodo cuando llega un cachorro y lo más habitual es ponerle un papel de periódico para que haga sus necesidades, pero no es lo más aconsejable...a partir de las 6 semanas aproximadamente, el cachorro busca hacer sus evacuaciones fuera del lugar donde duerme por lo que cuando llega a tu casa con el doble de esa edad más o menos por regla general, lo aconsejable es aprovechar ya esa inercia y sacarle a la calle (provistos de la bolsa correspondiente) unas tres veces al día si es menor de 6 meses. Piensa que a esas edad cada vez que coma, tendrá la necesidad de defecar. Si utilizas el papel de periódico, lo hará con menos control y lo que es más peligroso: asociará a que puede hacerlo dentro de la casa.

Juegos y educación
Un cachorro es como un niño pequeño, fácilmente excitable. Esto supone que cuando juegues con él ha de ser con cierta medida, no lo pongas histérico y cuando comience a ladrar, para el juego y llámale para distraerle y parar ese estado de excitación.  Durante esta etapa inicial con el juego, has de enseñarle a controlar sus mordiscos y obstinación. Si se enzarza a morder los tobillos, no suelta el juguete que estéis utilizando... para inmediatamente el juego, sin gritarle, apártale y aléjate de él sin mirarle. 
Y un detalle muy importante, de nada sirve reprender a tu cachorro cuando haya hecho una faena si no lo haces justo en el momento en que lo pillas haciendo el "destrozo" que sea. 


Ten en cuenta siempre que es un ser vivo de sangre caliente que te va a querer desde el primer día y que necesita tu cariño, él te lo devolverá multiplicado por cien aunque al principio te desespere un poco, pero...todos hemos sido adolescentes ¿verdad?


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