5 plantas de interior para acertar.

Anthurium

El contar con plantas de interior en casa o en el lugar de trabajo es siempre algo que aporta ambientes más sanos pues purifican el ambiente y además crean un espacio más acogedor pues suponen un elemento de decoración más. En los lugares de trabajo su mantenimiento suele estar resuelto, el problema es cuando nos tenemos que ocupar nosotros mismos de ello, así que vamos a centrarnos en este caso.

Lo más aconsejable es saber elegir qué especies son más resistentes y fáciles de cuidar si no somos muy expertos en ello. Las plantas de interior que vamos a proponer son grandes campeonas de resistencia, capaces de vivir con escasas atenciones y algunas de ellas hasta con muy poca agua. Lo único que piden es que no las ahogues a fuerza de regarlas sin parar. Éste suele ser el fallo más habitual a la hora de cuidar las plantas y es más fácil que mueran por exceso de agua que por su falta.
Toma nota porque son para muchos estilo de casa por lo que será fácil que alguna te encaje.

ANTURIOS: flores como corazones. Decorativas como pocas gracias a sus brillantes espatas rojas, rosadas o bitono, el anturio (Anthurium andreanum) solo exige cierta humedad en el sustrato y abono para plantas de flor cada 15 días si quieres que florezca sin parar (si utilizas fertilizante en forma de clavos te olvidarás de abonarlas durante unos meses). Sus flores emergen entre abundantes hojas acorazonadas que ejercen un efecto purificador en el ambiente.
• Esta colombiana de nacimiento requiere una temperatura cálida constante y humedad ambiental, que puedes procurarle mediante pulverizaciones diarias con agua (mejor si es destilada o descalcificada).
• Necesita mucha luz para seguir produciendo flores, aunque deberás resguardarla de los rayos directos del sol, que queman las hojas.
• Para que reflorezca en abundancia la siguiente temporada ponla a descansar en invierno unas seis semanas a unos 15º y riégala poco.



ESPATIFILOS: solo quieren agua. Ni abono ni fitosanitarios de ninguna clase, el espatifilo (Spathiphyllum sp.) solo necesita agua de forma regular: cada dos o tres días en invierno y a diario en verano; un tiesto con autorriego puede ser la solución si no puedes ocuparte. A cambio purificará el aire de sustancias nocivas y hasta te dará flores blancas en forma de espatas. Esta planta tiene tanto éxito como especie de interior que sus variedades se han multiplicado enormemente en los últimos tiempos. En nuestro centro de jardinería encontrarás grandes espatifilos de hojas muy anchas, otros de hojas pequeñas pero abundantes y muy floríficos, ejemplares de desarrollo muy vertical e incluso mini...
• Búscales un lugar en semisombra para que su follaje verde no amarillee. El exceso de luz no les va bien y el sol directo les produce quemaduras.
• Cámbialos de tiesto y renuévales el sustrato cada dos años; verás qué saludables se conservan. De paso podrás obtener más ejemplares por división de mata.
• El sustrato debe ser tierra muy suelta, con arena y turba negra.



DRACAENA MARGINATA: la más fuerte, la más resistente y la que mejor soporta la falta de luz. Como las otras también purifica el aire.
• La clave es regarla de forma espaciada, solo cuando la tierra se haya secado un poco. Lo mejor es hacerlo por inmersión, sumergiendo el tiesto en un cubo con agua, o mantenerla en un contenedor con autorriego.
• Si le brindas agua descalcificada o destilada, mucho mejor.
• En los ejemplares de troncos leñosos o semileñosos es muy importante que no quede agua estancada en la base de los troncos, les resulta pernicioso.
• El abonado (con fertilizante para plantas de interior) ha de ser poco concentrado.
• Esta Drácena también es menos sensible al estrés por falta de agua, que provoca que las puntas de las hojas de las otras Drácenas se acartonen.


KALANCHOES: la alegría del color. Pequeñitos pero muy ornamentales, los kalanchoes (Kalanchoe blossfeldiana) ofrecen sus copiosos corimbos de flores rojas, rosadas, magentas, anaranjadas, amarillas, crema, blancas... entre verdes y brillantes hojas turgentes.
Suficiente para poner color en cualquier rincón de la casa donde les llegue buena luz, pero sin sol directo. Puedes usarlos en solitario, pero las colecciones resultan sumamente decorativas.
Son plantas muy asequibles y, por tanto, puedes reponerlas con facilidad. 
• Como buena planta crasa no necesita demasiado riego; dale agua solo cuando veas que se ha secado el sustrato.


ZAMIOCULCAS (Zamias): ultra resistente, esta nativa de Tanzania y Zanzíbar exige mínimos cuidados, no necesita casi agua y es prácticamente inmune a las plagas. Además, crece lentamente.
• Colócala en un lugar muy luminoso pero fuera del alcance de los rayos del sol, aunque es capaz de adaptarse sin problemas a otras condiciones de luz.
• Durante el invierno no la riegues, con pulverizar el sustrato y las ramas con agua (si es descalcificada, mucho mejor) una vez por semana le bastará; la
zamioculca es una suculenta que guarda sus propias reservas. En verano riégala cuando compruebes que el sustrato se ha secado.
• Su lugar de origen indica su necesidad de temperaturas cálidas; aléjala del frío, pero también de la calefacción.
• El sustrato ha de ser rico pero con muy buen drenaje.



Hay muchas plantas de interior además de estas que son de fáciles cuidados (Sanseviera, Costilla de Adán, Ficus...) no dudes en preguntarnos.


















Fotos: Flower Council - Unsplash

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