10 cosas que no sabías sobre la Guzmania y Tillandsia.


La Guzmania ´Rana´ y la Tillandsia cyanea  con unos cuidados mínimos nos ofrecerán una espectacular floración que puede durar muchos meses. Proceden de América latina y Central donde están acostumbradas a un clima que va desde caliente y seco a fresco y húmedo, lo que ha hecho que su aclimatación a los interiores haya sido muy fácil. Vamos a repasar esos puntos que os comentamos en el título que quizás no sepas acerca de como cuidar este tipo de plantas.

1 . Exposición.
Como cualquier planta de interior no debe recibir el sol directamente a través del cristal, pero además estas plantas pueden darse bien en espacios bien iluminados y en los que están ligeramente sombreados. En primavera podrás sacarlas fuera, pero bajo porche sin que reciban insolación.

2. Sustrato.
Estas bromelias necesitan un terreno orgánico, ligero y permeable por lo que con un sustrato de los genéricos para plantas de interior te bastará para que viva en buenas condiciones. Pero procura que sea un sustrato de marca o fabricante conocido.


3. Temperatura.
La condición más óptima para ellas es de unos 20ºC, pero pueden vivir sin problemas en valores que oscilen entre los 12ºC y los 27ºC de temperatura.

4. Humedad.
Su hábitat natural les ofrece una humedad del 85%, así que en nuestro interiores hemos de compensar y paliar la sequedad normal de una vivienda. Si las colocas en una cocina o en un cuarto de baño no tendrás que hacerlo pues ahí tendrán cierta dosis de humedad, pero si no fuera así, debes rociarla con agua libre de cal en las primeras horas de la mañana o al caer la tarde.

5. Riego.
Ten en cuenta que estas plantas en su medio natural recogen el agua de la lluvia en el embudo que formas sus hojas, por lo que es conveniente que tengan en él algo de agua, pero  si empapar demasiado para evitar el pudrimiento de las raíces. Utilizad siempre agua a temperatura ambiente y en invierno los riegos han de reducirse.

6. Abono.
Durante la época de floración hay que abonar cada 15 días a no ser que se aplique uno de lenta liberación y respetar cuidadosamente las especificaciones de cada fabricante para evitar el poder quemar la planta. Pero lo importante es no descuidar su alimento mientras está floreciendo pues siempre supone un sobreesfuerzo para ellas. 

7. Floración.
En ocasiones podemos conseguir varias floraciones si tenemos ciertos cuidados y paciencia: al final de la floración, las brácteas de la misma se secan y al mismo tiempo se desarrollan alrededor de la base de la planta una o varias rosetas, llamadas también "hijas". Hay que cortar esas brácteas secas y seguir cuidando a la planta.


8. Reproducción.
Cuando esas hijas hayan alcanzado unos 20-25cm, quita con mucha delicadeza esas rosetas de la planta madre y trasplántalas. Esas nuevas plantitas hay que colocarlas en un lugar cálido y recibir riego con regularidad.

9. Estimulación.
Al cabo de 2 años, coloca esas plantitas en una bolsa de plástico transparente junto con unas manzanas; el etileno (gas hormonal) que desprenderán esas manzanas favorecerán la floración.

10. Alertas.
Si las puntas de las hojas se ponen marrones puede ser que estén faltas de humedad ambienta, intensifica las vaporaciones con agua de sus hojas. Si lo que está marrón es el tronco en su base, puedes haberte pasado con el riego, coloca un papel absorvente alrededor del mismo para paliar el exceso de agua y suspende el riego hasta que la tierra esté seca.












Fotografías: Flower Council.                                                                                                                                                                                         


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