Muros en el jardín

Contar con un terreno llano a la hora de plantear un jardín es desde luego lo más fácil a la hora de ejecutar y plantar, aunque no, a la hora de diseñarlo ya que si queremos que tenga movimiento  y cierto misterio en su recorrido hay que darle más de una pensadita.  En el caso de tener un terreno con cierto desnivel la cosa se pone ya más divertida y la pensadita adquiere más envergadura pero no hay duda de que los jardines con desnivel tienen una proyección paisajística mucho mayor.


Uno de los elementos fundamentales en este tipo de ajardinamientos serán los muros de jardín. Incorporarlos será inevitable para crear zonas planas y salvar los diferentes niveles o crear nuevas zonas a modo de terrazas en los espacios inclinados pero también los podremos utilizar como recurso decorativo para delimitar por ejemplo zonas de parterres o para romper la línea de una zona de césped, o para crear una zona más íntima dentro del jardín.

Colocación de un muro de jardín.

A la hora de planificar la colocación de un muro ha de tenerse en cuenta ese uso que se le va a dar y el lugar. Si es algo decorativo y de poca altura, como unos 40cm se pueden realizar en madera siempre que esté tratada con un producto antiputrefacción y que las piezas de madera tengan una altura que supere en 20cm a la altura del muro que se quiere levantar, pues será la profundidad a la que deben estar clavados en el terreno. Estos de menor altura también pueden realizarse con lajas de pizarra o piezas prefabricadas colocadas directamente sobre el suelo y con cierta inclinación.

En caso de que el muro que se quiera levantar supere los 90cm de altura, será necesaria una cimentación previa y la utilización de materiales resistentes que soporten la presión de la tierra que va a estar empujando ese muro.  Si se hacen de piedras colocadas unas encimas de otras, será conveniente unir algunas con algunos puntos de cemento y hacerlo con cierta inclinación hacia el terreno para que soporte mejor esa presión de la tierra, de las pisadas y el riego.
En el caso de las piedras, según del tipo que sean podemos contar con los huecos que se generen para hacer un muro florido.

Para muros de mayor envergadura, lo mejor es encargarlo a profesionales y no tomarlo como algo a la ligera, que en el papel todo se sostiene, pero en la realidad hay que contar con la fuerza de los elementos... ¡recordad lo que le pasó a Felipe II! 


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