lunes, 14 de septiembre de 2015

Cómo cosechar bien las plantas aromáticas.

No aprovechar las ventajas de este tipo de plantas tan fáciles de cuidar es una lástima ¿no os parece? poder preparar infusiones con ellas, aromatizar las comidas, preparar aceites o sales de baño... experimentar con ellas puede ser una de las aficiones más entretenidas de vuestras tandas de jardinoterapia y más gratificantes.

Para ello hay que contar con reservas de cara a los meses en que algunas de ellas no podrán mantenerse a bajas temperaturas y porque además el cosecharlas regularmente es la mejor manera de mantenerlas en perfecto estado ya que favorecemos el que se mantengan compactas y se ramifiquen correctamente.

Vamos a ver como es la mejor manera de cosecharlas:

La mayoría de las plantas aromáticas se pueden podar cuando empiezan a florecer, excepto en las lavandas que ha de hacerse justo después de la floración.

En las aromáticas de tipo leñoso como la salvia, romero o espliego solo hemos de cosechar los tallos tiernos.

En las de tipo herbáceo como la hierbabuena, albahaca o melisa, has de cortar los talllos cerca del suelo aunque solo utilizarás la parte con las hojas tiernas.


Para secarlas has de hacer pequeños ramilletes atados con una cuerda de esparto o de rafia o incluso con uno de los propios tallos y colgarlos boca abajo en un lugar seco y aireado. Cuando esté ya secas, separa los tallos y los guardas en recipientes herméticamente cerrados, los que tienen tapas con goma son los más apropiados pues no permiten la entrada de aire.

Y no olvides aportarles nutrientes para potenciar sus cualidades aromáticas a principios de marzo y vuelve a hacerlo en mayo. La maceta donde estén ha de contar con un buen drenaje y un sustrato desmenuzable (sin turba) y que esté poco fertilizado, solo con abono orgánico sería lo ideal.













Documentación: Neudorff

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