DIY: arreglo floral eco.

A veces hacer un arreglo floral no tiene por qué ser complicado ni costoso para ser llamativo. En esta ocasión os proponemos hacer uno que además sea aprovechando parte de la poda del jardín. Es un arreglo para el que necesitaréis muy pocos elementos y os puede servir para poner en el centro de la mesa para una cena  y os ocupará muy poco espacio, o si por ejemplo vais a hacer estos días de verano una cena bajo una pérgola, podéis colgar varios sobre la mesa en diferentes alturas a modo de camino de mesa suspendido y mezclándolo con esferas de cristal que tengan velas que ya os hemos enseñado en otro post y conseguir un efecto decorativo mayor.

Pero pasemos a ver cómo hacerlo: lo primero es elegir un tronco con un diámetro aproximado de 8 ó 10 cm y el largo puede oscilar alrededor de los 40cm. También podéis aprovechar alguno de los que tengáis de la leña para la chimenea (en caso de tenerlos). Si la textura de la corteza os parece demasiado rústica en caso de contar con tronco de encina o de pino, siempre podéis quitársela y que ofrezca un acabado más limpio.

En el ejemplo se ha hecho con claveles, pero podeís hacerlo con cualquier flor que tenga un tallo de los de tipo leñoso, es decir, de las que no requieren mucha agua como pudiera ser el caso de los tulipanes o de las gerberas. Hay que tener en cuenta que el tamaño de la esponja con agua que vamos a poder utilizar no va a ser muy grande.


Material necesario:

Tronco 10cm de diámetro.
Serrucho.
Taladradora.
2 tornillos con mariposa con un largo superior al diámetro del tronco elegido..
Esponja de flor natural.
Un cuchillo de corte liso.
12 Flores de diferentes alturas.
Musgo natural.
Cuerda natural.

Lo primero que tienes que hacer es poner la esponja de la flor natural sumergida en agua para que vaya llenándose y empapándose bien, normalmente para cualquier arreglo se suele dejar una hora como mínimo bajo agua.

Después, con la taladradora (si tienes una mesa de bricolage será más fácil pues lo podrás sujetar, y si no la tienes esta operación puedes hacerla con el serrucho: se trata de hacer una hendidura longitudinalmente en el tronco, de manera que puedas obtener dos partes, como si fuera un gran bocadillo de madera.

A continuación meterías en ese "bocadillo" la esponja empapada que has cortado previamente como ves e la imagen y la forras por arriba y por abajo con el musgo (éste lo puedes sujetar con orquillas metálicas de moño). 

Para sujetar las dos partes, previamente hay que hacer unos orificios en el tronco con la taladradora y broca, para poder pasar los tornillos con las mariposas y así no se nos moverá ni caerá nada de su sitio.
Después de haber hecho esto, ya solo te queda ir pinchando en la esponja las flores. Si utilizas de diferentes tamaños y alturas, la composición tendrá más movimiento y naturalidad.


¡Ya solo te queda colgarla y disfrutar de tu obra maestra!








Fotos: Oficina holandesa de la flor

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