martes, 21 de abril de 2015

Qué planta pongo: el Spathiphyllum (I)

Esta planta se caracteriza por su aspecto vigoroso y hojas de verde brillante, así como por el blanco de sus flores en forma de llama, aunque quizás su popularidad venga de la facilidad de su cultivo y cuidado y su porte elegante y vistoso.

Tierra.
Se recomienda una tierra mixta, que contenga un tercio de turba y un tercio de arena gruesa.

Exposición.
Necesita una exposición luminosa pero protegida de los rayos directos del sol que podrían hacer que las hojas se pusieran amarillentas e incluso quemarse.

Temperatura.
Agradece que se mantenga entre 18ºC y 25ºC y que se la eviten las corrientes de aire. Es conveniente pulverizar con agua sus hojas. También puedes colocar la maceta sobre un plato lleno de arena gruesa o grava húmeda para mantener la humedad que le gusta.

Riegos.
Durante el invierno, en época de reposo basta una rociadura por semana y durante su periodo vegetativo, le gustan los riegos abundantes al menos dos veces por semana con agua a temperatura ambiente. Aunque como siempre depende de las temperaturas de cada casa, lo mejor es comprobar que la tierra se mantiene siempre húmeda.

Abono.
Salvo las instrucciones que recomiende el fabricante del producto fertilizante, ha de abonarse cada tres semanas en el período de crecimiento.

Cuidados especiales.
Cuando las hojas se aflojan quiere decir que hay una insuficiencia hídrica. Es necesario sumergir la maceta en el agua durante unos minutos, dejándola escurrir bien antes de volver a ponerla en su sitio.
La floración dura de 2 a 5 meses aproximadamente. Las flores deben cortarse desde su base una vez muertas.






Fotos: Oficina holandesa de la flor.

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