domingo, 4 de enero de 2015

Qué planta de interior pongo: Beaucarnea.


Beaucarnea, símbolo de fuerza y perseverancia.
Si buscas una planta de aspecto rotundo y que sea resistente, quizás estés ante la opción perfecta. Es una planta que necesita muy pocos cuidados pero a cambio ofrece mucho. Es una planta que crece lentamente pero sin que casi nada la afecte. A pesar de que esta planta en su hábitat natural (procede de Méjico) puede crecer hasta convertirse en un árbol de ocho metros de altura esto es difícil que suceda en nuestro clima y más teniéndola como planta de interior.  No se suele ver superando el 1,50m de altura, pero es suficiente para que su aspecto sea imponente. Es una planta muy longeva y junto a su resistencia, son las características que la hacen símbolo de fortaleza. Y suele ser una planta típica para regalar cuando alguien se muda a su nuevo hogar porque ¡va a ser de las cosas que se queden haciendo buena compañía muchos años!

Pie de elefante.
Esta planta se comercializa con dos nombres científicos: Nolina para las plantas jóvenes y Beaucarnea para las de mayor edad. Y ésta suele conocerse como “pie de elefante”, debido a la forma de su raíz bulbosa que se ve en la parte inferior de su tronco y que asoma sobre la tierra en forma muy parecida, a los pies de un elefante

Por siempre jamás.
Aunque son plantas muy longevas y resistentes, tienen sus caprichos como todo ser viviente: un punto de luz y un poco de agua son suficientes para garantizar la compañía de esta planta por muchos años. Peeeero, además ella prefiere un lugar con mucho sol, y lo ideal es una temperatura que oscile entre los 5ºC y 35ºC, es decir que el frío no le gusta nada, si la has sacado a la terraza en primavera, no olvides meterla dentro tras el verano, y procura que fuera esté en semisombra.

La Beaucarnea almacena agua en sus raíces y el tallo, por lo que los períodos de sequía no la asustan… ¡Sí, puedes irte de vacaciones y no sufrir por ella! de hecho, puede sobrevivir varios meses sin agua. Aunque lo recomendable es regarla regularmente , aunque poco y prestarle algo de atención de vez en cuando, y así evitamos la frase de : “es que no se me dan bien las plantas”, vamos a ver, en esta ocasión es de las facilitas y de las que no piden mucha atención, pero es un ser vivo…sobretodo si no nos olvidamos de este pequeño detalle de concepto.
En verano agradecerá que le vaporices las hojas pues le gusta la humedad y así evitas que las puntas de las hojas se sequen. El error más común que se comete es el exceso de riego, porque vemos la planta mustia y pensamos que necesita agua y está así por todo lo contrario. Ante la duda sácala de la maceta y mira como está la tierra, si está muy mojada "escurre" el cepellón y vuelve a ponerla en su sitio con tierra nueva y no la riegues en un tiempo. Es muy difícil de recuperar cuando ha sido encharcada en exceso. El tronco se reblandece hacia la parte alta hasta que se caen las hojas. Procura que el sustrato no esté apelmazado y tenga un buen drenaje.
Puedes intentar reproducirla separando los vástagos de la base en primavera. Y a los diez años puede sorprenderte con una floración.








Fotos: Oficina holandesa de la flor.

2 comentarios:

  1. La verdad es que esta planta me gusta mucho para ponerla como objeto de decoracion en mi casa, pues denota elegancia y frescura, ademas es fácil de cuidar y no mucho que hacer.

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  2. Efectivamente, es una planta con mucha personalidad y de las que ponen muchas dificultades a su cuidado. Por eso es una de las habituales en los Peñotes, tanto en el centro de jardinería como en nuestras floristerías.

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