El azúcar más light...



Stevia Rabaudiana.
Seguramente a muchos esta planta (que podéis encontrar en Los Peñotes) os sea una auténtica desconocida y es toda una joyita de la gastro-botánica… esta plantita herbácea y de aspecto similar al de la menta esconde unas virtudes realmente sorprendentes y ventajosas sobretodo para los golosos. Es una planta acalórica… ¡sí, habéis leído bien! ¡no tiene calorías!
Desde el año 2011 fue aprobada por el Parlamento Europeo como edulcorante y no es de extrañar que firmas como Coca-cola, Pepsi o Danone la utilicen como sustituto del azúcar.

Es una alternativa a los edulcorantes artificiales que puede ser utilizada incluso por los diabéticos, ya que regula los niveles de glucosa en la sangre y aconsejable para perder peso pues reduce la ansiedad por la comida y disminuye el deseo o apetencia de tomar dulces y grasas. Se utiliza para endulzar infusiones, jugos de frutas, refrescos, pasteles, helados, etc.
Su capacidad edulcorante es mucho mayor a la del azúcar, por lo que hay que utilizarla en menos dosis.

 
Y por si fuera poco, además es una planta muy fácil de cultivar y mantener en terrazas y jardines. Alcanza una altura aproximada de unos 80cm y 40cm de ancho por lo que la cosecha suficiente está asegurada si la cuidáis un mínimo. Le gusta estar en exposición soleada y riego moderado. En los meses de Marzo a octubre os sorprenderá con unas flores pequeñas y blancas. Si vais a plantarlas en el suelo es recomendable dejar un espacio de 1m entre cada planta pues luego ensancha.

En cuanto a como utilizarla, se puede consumir de diferentes formas:
En fresco al natural: Masticar y comer dos hojas tiernas durante el desayuno y dos más durante la cena. Tampoco es cosa de ponerse forrado uno a hojas de Stevia, no nos volvamos locos, hay que verla como un sustituto de los edulcorantes y utilizarla como cuando se utiliza el azúcar.
En infusión: añadiendo 4 cucharadas de Stevia seca triturada en 1 litro de agua hirviendo, dejando reposar 30 minutos.
Y podéis preservarla poniéndola a secar colgada boca abajo las ramas que cortéis de la planta y una vez secas las hojas podéis triturarlas y guardarlas en frascos para poder utilizarla cuando queráis, al cocinar repostería, al tomar una infusión, para endulzar un yogour, o unas rodajas de naranja…¡imaginación al poder!


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