sábado, 20 de julio de 2013

DIY de orquídeas.



Estamos acostumbrados a ver las orquídeas colocadas siempre dentro de maceteros que según el tipo de orquídea que sea, debería ser transparente para que le llegue la luz a las raíces, o de cualquier otro material en el caso de las especies que no lo necesiten de la otra manera, como es el caso de los Cymbidium. Aunque no siempre están plantadas de la manera apropiada y luego vienen las desesperaciones porque la planta no florece como quisiéramos y esto ocurre casi siempre por falta de conocimiento. Hay que entender a la planta: algunas viven en las ramas de los árboles (epifitillas), otras lo hacen sobre rocas (litofíticas) y algunas sí que viven en el suelo (terrestres). Las raíces de las epífiticas y litofílicas están adaptadas a vivir expuestas al aire o inmersas en materia orgánica, ya que tienen un tejido acumulador de agua llamado velo. Y son las de este tipo las que vamos a poder colocar de la manera original que vais a aprender. ¡Así que vamos con el DIY (do it yourself)! tan de moda...



Esta técnica  pudimos aprenderla en el pasado Taller de Orquídeas que recibimos en Los Peñotes por parte de Mau Boto de la Academia del Jardín...¿que no te enteraste? ¡pues apúntate a nuestro newsletter  a través de nuestra web (www.lospenotes.com) y así no te volverá a pasar! o visita de vez en cuando la sección de Noticias de nuestra web; pero a lo que íbamos, vamos a ver como en las recetas de cocina, que necesitamos primero:


DIY de Orquídeas - Material necesario:
  • Una orquídea (elemental), pero ha de ser como hemos dicho de las que no necesiten tener enterradas sus raíces.
  • Una plancha de corcho natural, como las que utilizamos en los Belenes de Navidad. Y si no tienes, puedes utilizar una tabla de madera pero que esté tratada con un aceite que la proteja de la humedad con la que va a estar en contacto.
  • Alambre de Bonsai. Se trata de un alambre muy maleable y que no oxida.
  • Musgo natural.
  • Hojas de helecho.
  • Fungicida específico de orquídeas.
  • Una hembrilla de colgar cuadros.

Manos a la obra.
Lo primero es sacar a la orquídea de la maceta en la que se comercializan y con cuidado, le quitamos la tierra. esto no será muy difícil pues el sustrato de las orquídeas suele ser bastante ligero.

Una vez que tenemos las raíces limpias, aplicamos un fungicida con un vaporizador y de esta manera dejamos protegida la raíz en el nuevo entorno a colocar y a la vez humidificada.


La plancha de corcho ha de tener cuatro orificios previamente realizados para poder pasar el alambre que va a sujetar la planta. Esto puedes hacerlo con un taladrador para que sea más fácil y evitar que se te pueda partir el corcho.

Mezclas el musgo con las hojas de Helecho, o de cualquier otra planta de hoja menuda, pueden ser los brotes que quites a otra planta; de lo que se trata es de reproducir el suelo de un bosque, crear un sustrato suelto y que retenga humedad y no oculte la luz a las raíces. Y una vez que tenemos esa mezcla preparada, podemos empezar a unir todas las piezas de este puzzle vegetal.

Ponemos la pieza de corcho en horizontal, a continuación un poco de la mezcla del musgo, las raíces de la orquídea, de nuevo la mezcla vegetal y pasamos los alambres de manera que hagamos una cruz por encima y en la parte de atrás se anuda el alambre y ya está listo el corcho para colgarlo con la hembrilla redonda que le hemos puesto.

Solo tienes que decidir donde colgarla, intenta evitar lugares con corrientes o que reciban el chorro del aire acondicionado o de bomba de calor en caso de calefacción con este sistema. Y por supuesto con luz natural, pero sin sol directo.
Este tipo de composición queda bonita aún en los momentos que la planta no esté en floración, pero también puedes utilizar el recurso-trampilla de colocar en esos días, una vara de la orquídea en versión artificial.

Y si quieres ver o recordar los trucos  para cuidar estas plantas que dimos en el Taller de orquídeas, pincha en  este enlace: http://bit.ly/16QtVem



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