sábado, 26 de enero de 2013

Tulipanmanía.


En la historia de las plantas ornamentales hay pocos capítulos tan interesantes como la historia de los tulipanes. Y ahora que se han cumplido ya los 10 años del bautizo en 2.002 con el nombre de Agatha Ruiz de la Prada a un tulipán (de un vivo color rosa elegido por ella misma), ceremonia que se celebró en los Peñotes y que podéis ver en la imagen de abajo, permitirnos que os contemos el origen de quizás, uno de los bulbos más demandados y conocidos gracias a su belleza tanto plantado en tierra como por la facilidad de su utilización como flor cortada.

Tulipanes Agatha Ruiz de la Prada plantados en Los Peñotes por ella misma en otoño de 2.002 el día de su bautizo oficial, que florecieron en la primavera siguiente así de espectaculares.


Los tulipanes constituyen un género importante, con raíces históricas en plantas procedentes de Oriente Medio hasta el centro de Asia y que a día de hoy cuenta con unas 4.000 variedades distintas.

Aunque entre los persas ya se conocía el cultivo del tulipán en 1.390 (cita del poerta Mafis), el primer contacto con la cultura occidental con esta bulbosa se produce cuando el embajador flamenco Ogier Ghislain de Busbeq describe en varias cartas una flor que los turcos llaman “Tulipam”; los turcos al parecer, apreciaban mucho esta bulbosa y pagaban muy bien variedades poco conocidas. Busbeq logró enviar a Viena semillas y bulbos. Allí florecieron ante el botánico Charles L´Ecluse. A través de Venecia llegaron a la vez a Ausburgo otra expedición de bulbos, y florecen en 1.559 en el jardín del banquero Herwart. El botánico Courard Gesner se desplazó ex profeso a Augsburgo para ver su floración... ¿Os imagináis las caras? Lástima de no haber cámaras fotográficas en esa época, porque el asombro de ver como salía algo tan hermoso de una bolita deforme y con aspecto de estar más seco que la mojama debió ser digno de verse.
(Fotografía de Gregor Var)

Pues bien, partir de ese momento aparecen en Europa muchos bulbos de tulipán. La mayor parte de las variedades hortícolas o asilvestradas en países orientales y ¡comienza la locura!

En el curso de los años 1.600 y siguientes se produce en Holanda, primero, una brusca llegada de gran cantidad de semillas y bulbos procedentes de Oriente, y después, una gran producción de nuevas variedades en Holanda.

Como consecuencia apareció un fenómeno económico muy curioso conocido como “Tulipanomanía”. La posesión de nuevas plantas de tulipán se convierte en un signo de distinción  ¿os imagináis? y claro, los precios de los bulbos se disparan.

(Fotografía de Ove Töpfer)
Pero esto no ha hecho más que empezar: no contentos con plantar nuevas variedades y de valor estético, a partir de 1.634-1.637 parece una curiosa manía especulativa: se invierte en semillas de nuevas variedades no ensayadas jugando a la buena calidad de los resultados y se compran plantaciones que aún no han florecido a precios desorbitados. Un bulbo puede pasar por muchas manos elevando su valor a cifras incomprensibles, incluso hoy en día. En 1.636 3 bulbos de la variedad “Semper Augustus” se compran en 30.000 florines de entonces. Un comprador, meses depués, adquiere uno de estos bulbos por el siguiente importe: 4.600 florines, y una calesa con 2 caballos de tiro equipados; un bulbo de la variedad “Admiral van Eukhuiszen” se adquiere por 11.500 florines, y por otra cebolla de la variedad “Viceroy” se pagan 2 pares de bueyes cebados (¡este detalle nos encanta!), 3 cerdos grandes (nada de cochinillos que tenían que cundir), 12 corderos, un tonel de vino, 4 de cerveza, 100kg de mantequilla, 1.000l de queso, 1 cama equipada, un cofre con varios trajes, un saco de plata valorado en 2.500 florines y otros varios enseres. 

Esta fiebre especulativa alcanza otros países como Inglaterra. Las fortunas nacen y desaparecen con gran rapidez en un mercado tan sumamente especulativo. Entre 1.636 y 1.637 aparece un decreto gubernamental para romper esta espiral que dañaba seriamente la economía, así como múltiples suicidios de los no pocos arruinados. Gracias a tal Decreto los precios de los tulipanes decrecen quedándose en unos límites razonables, no así como la demanda, que sigue creciendo hasta en nuestros días y que crea la base de la horticultura holandesa y que en la actualidad destina unas 7.300ha. a su cultivo y exportando 2/ de la producción a más de 100 países.

Y en la actualidad es una de las plantas más demandadas pero sin producir más desvarío que la alegría que da cuando meses después de haber plantado estas "semillas mágicas", vemos aparecer la sorpresa que llevan dentro y que si las recogemos y conservamos bien, nos darán fruto varios años. Y como flor cortada, la encontrarás en cualquiera de nuestras tiendas de Los Peñotes Flor y Los Peñotes Urban.

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